El día de los niños de nuestro pueblo

En el predio que la organización Ruca Hueney recuperó hace ya 10 Años en General Rodríguez, organizaciones del gran Buenos Aires festejamos el sábado 29 de Agosto el día de todos los niños, el día de los niños de la Argentina profunda. Esa niñez que no aparece en los folletos turísticos ni en los índices del gobierno

 

Desde las 10 de la mañana, cerca de 500 chicos pertenecientes a las organizaciones Ruca Hueney, Chicos del sur, El Palomar, El Avispero, Hijos del campo, El Hornerito, Herederos de Utopías, La Casita (CTA) y Construcoop celebraron su día compartiendo juegos y actividades, fútbol y talleres, música y cine, el almuerzo, la merienda y un maravilloso espectáculo de títeres.

 

Desde la mañana el taller audiovisual de Chicos del Sur registró el festejo con entrevistas a chicos y grandes. Ruca también grabó material para la radio que han levantado en el predio. El Avispero realizó un taller de plastilina y práctica de animación de las creaciones de los chicos por medio de registro fotográfico en computadora. El material se editó durante la tarde para cerrar el día disfrutando de todo el material proyectado en un mini cine.

 

Por la tarde, entre juegos e ir compartiendo inquietudes y pareceres entre compañeros, la murga Invisibles del Sur de El Palomar empezó a sonar invitando a participar, con traje y todo, a quién quisiera sumarse. Mientras la murga sonaba empezaba a erigirse el pequeño teatrito de títeres donde se dio un espectáculo que arrancó risas y asombro a todos los presentes. Risas acompañadas de la cálida merienda compartida, provista de medialunas, bizcochitos y panes de maíz amasados por los compañeros de las distintas organizaciones. El show terminó entre aplausos que dieron entrada a la murga Herederos de Utopías. Cuando el sol caía plantamos pantalla y proyector para poder disfrutar del fruto de los distintos talleres audiovisuales.

 

Esta jornada fue organizada y llevada adelante por los mas jóvenes de este espacio. Los pibes nos ofrecieron un día armado con creatividad, esfuerzo, alegría, y por sobre todo, la mística militante que va nutriendo el campo popular. Cuando la sociedad se vuelca sobre ellos criminalizándolos, su respuesta está en mostrarnos que están para otra cosa. Porque nos une la necesaria defensa de jóvenes y niños hoy más que nunca. Porque ser niño, ser joven y ser pobre es, para quienes detentan el privilegio de comunicar y el poder de juzgar y castigar, condición suficiente para ser sospechoso y culpable al mismo tiempo.

 

Pero el 29 de agosto festejamos que tenemos una infancia de pie, con sus sueños intactos, capaz de contagiarnos a todos el esfuerzo de construir un país para todos, uno en el que tengamos una vida que merezca ser vivida.